Sinaloa tiene industria, infraestructura, talento y una poderosa base productiva. Entonces, ¿por qué no logra dar el salto hacia una mayor industrialización?
En Jueves de Julio, en Luz Noticias, analizo una contradicción de fondo: el problema no parece ser la falta de recursos, sino la brecha entre lo que Sinaloa posee y las capacidades de sus empresas para aprovecharlo.
Microempresas que no logran escalar, rezago tecnológico, poco acceso al financiamiento, débiles cadenas de proveedores, concentración agroalimentaria y talento que crece más rápido que la sofisticación de las empresas forman parte del desafío.
Industrializar Sinaloa requiere algo más que atraer grandes inversiones: necesitamos construir empresas capaces de crecer, profesionalizarse e integrarse a cadenas de mayor valor.