Ayer en Canaco Los Mochis, compartimos junto a José Ambrocio Valenzuela García la experiencia del Paseo del Ángel y el Andador de la Salud San Rafael, dos modelos de revitalización urbana incluyente que han demostrado que es posible modernizar sin desplazar, rescatar sin destruir y crecer sin perder la identidad.



Durante 40 minutos presentamos el caso y, lo más valioso, dedicamos una hora completa a escuchar a la audiencia. Las voces de empresarios, comerciantes, historiadores, vecinos, autoridades y jóvenes coincidieron en algo profundo:
Los Mochis quiere recuperar su centro. Quiere un espacio vivo, seguro, caminable y con identidad.
Las preguntas, propuestas y testimonios que surgieron confirmaron que sí hay voluntad, sí hay liderazgo y sí hay comunidad para iniciar un proyecto ciudadano que devuelva vida a los espacios históricos del municipio y la región.
Lo que ocurrió ayer fue más que una conferencia:
Fue el inicio de una conversación seria sobre corresponsabilidad, libre competencia, libertad de empresa y construcción de ciudad desde la ciudadanía organizada.
Agradezco a Canaco Los Mochis por la invitación y a todas las personas que compartieron sus reflexiones con tanta claridad y pasión.
Los Mochis tiene historia, talento y vocación.
Ahora tiene algo más: punto de partida.




